El epic fail de Oscar Mayer ‘Wake Up and Smell the Bacon’ es un interesante caso de marketing que no tuvo el resultado deseado. En 2014, Oscar Mayer, una empresa conocida por sus productos cárnicos, lanzó una campaña publicitaria para un dispositivo único: un accesorio para smartphone que, al enchufarlo, emitía olor a beicon al despertarse.
La idea era que los usuarios pudieran descargarse una aplicación asociada, programar la hora de la alarma y despertarse con el olor a beicon sin tener que cocinar. El dispositivo, llamado ‘Wake Up & Smell the Bacon’, se presentaba como una forma innovadora de empezar el día.
Sin embargo, la iniciativa no se llevó a cabo como estaba previsto. Aunque la idea pudo parecer intrigante a los amantes del bacon, varios factores contribuyeron a su fracaso:
- Segmentación de nicho: El producto se dirigía claramente a un público muy específico, los amantes del bacon, lo que reducía su atractivo general.
- Practicidad: Muchos han cuestionado la practicidad de despertarse con olor a beicon sin tener realmente comida de verdad para comer, lo que puede resultar frustrante más que agradable.
- Disponibilidad limitada: El dispositivo no estaba a la venta, pero podía ganarse a través de un concurso, lo que limitaba aún más su difusión.
- Reacciones encontradas: Mientras que a algunos la idea les pareció divertida y original, a otros les pareció poco apetitosa o incluso desagradable, sobre todo para quienes no consumen carne o no les gusta el beicon.
A pesar del ingenio y la originalidad del concepto, “Wake Up and Smell the Bacon” no logró convertirse en un éxito duradero, quedando como un curioso episodio en la historia del marketing alimentario.




